Relatos

A los pies de una tumba

Si alguien cruza el arco de hiedra de la calle principal del cementerio a las cuatro de la tarde un día cualquiera de septiembre no deberíamos sorprendernos.

Boniatos

Ven, entra en mi casa.

Ven, escucha mi historia.

Los billetes acallarán la sensación contradictoria.